
El origen
DeepNude: cómo funcionaba y por qué duró cuatro días
En junio de 2019 el autor bajó el programa por su cuenta, cuatro días después de publicarlo. El nombre siguió sin él.
Respuesta corta
DeepNude fue un programa de escritorio para Windows y Linux publicado en junio de y retirado por su propio autor cuatro días después. No hubo versión siguiente, no quedó un sitio dueño del nombre y nadie heredó el proyecto. Si estás buscando «el programa», eso ya no existe: la palabra funciona hoy como término de búsqueda para una categoría de servicios web que no tienen relación con aquel código ni con quien lo escribió.
Esta página cuenta tres cosas en orden: qué había realmente, cómo funcionaba por dentro y cómo un nombre de producto terminó siendo el nombre de un rubro. El mapa de lo que ocupa hoy ese lugar está en la guía sobre qué se usa hoy en Argentina.
Historia corta
Cuatro días, de la portada al apagado
Toda la vida del proyecto entra en cinco pasos, y los cinco ocurrieron en la misma semana de junio de .
Sale como programa de escritorio
Aparece como sitio y como archivo descargable para Windows y Linux. Según la nota de Motherboard que lo probó, se instalaba y se abría como cualquier programa de Windows y no pedía ningún conocimiento técnico.
Dos versiones y una marca de agua
La versión sin cargo estampaba una marca de agua grande sobre el resultado. La de 50 dólares la reemplazaba por un sello «FAKE» en la esquina superior izquierda que, según la misma nota, salía con cualquier editor de imágenes.
La nota, y el servidor se cae
Apenas se publicó la cobertura, el tráfico superó de lejos lo que el autor había calculado y el servidor se cayó ese mismo día. Lo que estaba pensado para unas pocas ventas por mes quedó desbordado.
Lo retira quien lo hizo
Un día después del artículo, la cuenta del proyecto anunció el cierre. El motivo escrito: la probabilidad de mal uso era demasiado alta, y la frase final decía que el mundo todavía no estaba listo para esto.
Las copias sobreviven
El propio autor admitió que iban a circular copias, pero no quiso ser quien las vendiera. Poco después empezaron a darse de baja los repositorios públicos que alojaban reimplementaciones.
Las tres fuentes que sostienen ese relato siguen publicadas y se pueden leer enteras: el informe de Motherboard que probó el programa, el anuncio del retiro del 27 de junio de 2019 y la nota sobre los repositorios que GitHub dio de baja por violar su política de uso aceptable. Las tres son de .
Detrás de la palabra deepfake
Qué hacía el programa en realidad
Nunca «vio» nada debajo de la ropa. Adivinaba, y todas las características del resultado salen de esa manera de adivinar.
El motor estaba construido sobre pix2pix, un algoritmo abierto de 2017 basado en redes generativas antagónicas. El modelo se entrenó con más de 10.000 fotos de mujeres desnudas y aprendió a mapear una imagen sobre otra. Lo que salía del otro lado no era una capa escondida de tu foto: eran píxeles nuevos armados con la estadística de miles de ejemplos de entrenamiento.
De ese origen sale el límite que más se malinterpreta: funcionaba únicamente con fotos de mujeres, y el autor explicó que era porque ese material era más fácil de reunir en internet. No fue una decisión elegante de diseño, fue el reflejo del material con el que se lo entrenó. Según la misma cobertura, una computadora común tardaba unos treinta segundos en devolver la imagen.
| Lo que se suele creer | Lo que pasaba de verdad |
|---|---|
| Le sacaba la ropa a la foto | El área de la ropa se descartaba y se rellenaba con la conjetura del modelo. La foto de origen no contiene ninguna información sobre lo que hay debajo. |
| El resultado se parecía a la persona | El parecido venía de la cara, el pelo y el fondo, que no se tocaban. La parte reemplazada era invención del modelo y cambiaba en cada ejecución. |
| Servía con cualquier foto | La versión de solo funcionaba sobre fotos de mujeres, porque eso era lo que había en sus datos de entrenamiento. |
| Todo ocurría en tu computadora | Cierto para aquel programa. En los servicios de ahora el cálculo se mudó al servidor de otro, y tu archivo se muda con él. |
El último renglón es el que más cambió en siete años. Los modelos que lo reemplazaron son demasiado grandes para caber en un instalador, así que lo que se usa hoy es casi siempre una interfaz remota. Qué familia de modelos corre del otro lado está en la página sobre qué modelo dice usar cada uno, y la diferencia entre crear una imagen desde cero y editar una foto existente —dos procesos distintos que las búsquedas mezclan— tiene su propia explicación.
Una consecuencia técnica que conviene tener a mano: como la zona reemplazada se inventa, dos ejecuciones sobre la misma foto devuelven cuerpos diferentes. No hay una respuesta correcta que el modelo esté buscando.
De producto a etiqueta
Cómo un nombre propio se volvió el nombre de un rubro
El proyecto murió, pero la búsqueda no. Justamente ahí está su valor para otros.
Cuando el programa desapareció, la demanda por su nombre siguió alta y no quedó ningún dueño interesado en impedir que alguien lo usara. Desde entonces la palabra se pegó a cualquier cosa: sitios de pago, bots de chat, archivos de instalación y páginas de descarga que prometen «la versión vieja». Lo que se vende no es el mismo producto: es el reconocimiento de una palabra.
La escala del rubro que creció encima ya fue medida. El informe «A Revealing Picture», publicado por Graphika en diciembre de 2023, contó 34 proveedores de imágenes íntimas sintéticas con más de 24 millones de visitantes únicos en un solo mes, y un aumento de más del 2.000 % en el spam de enlaces de referidos en Reddit y X a lo largo de ese año. Un programa muerto dejó una palabra; esa palabra la usan después decenas de negocios a la vez.
Servicios en el navegador
Páginas de pago con tarifa, cola de procesamiento y cuenta. Es la forma más común hoy, y la comparación está en los seis que se llevan las búsquedas.
Bots de mensajería
Sin documentos, sin operador con nombre y con pagos que no se pueden revertir. El identificador del canal cambia cada pocas semanas.
Archivos de instalación
Se llaman como el programa viejo y adentro no hay nada de él. Qué quedó realmente para bajar está en el original y las copias.
Promesas de video
La categoría más nueva y la que más exagera. Aquel programa nunca procesó un solo segundo de video.
Los cuatro renglones comparten una cosa: ninguno viene del proyecto de y ninguno está obligado a explicar su relación con el nombre que usa.
La búsqueda que no llega a ningún lado
Por qué buscar «el programa» termina siempre igual
No es por falta de paciencia. Hay cuatro razones estructurales, y las cuatro valen desde el día en que el proyecto cerró.
No existe versión de referencia
Cuando el autor apagó el proyecto se apagó con él todo lo que identificaba a ese software: el número de versión, la dirección desde la que se publicaba y la clave con la que se firmaba cada entrega. Nadie heredó esa autoridad y nadie la reclamó después, así que el rastro se cortó en junio de y no volvió a retomarse.
Por eso la pregunta que llega desde el buscador —cuál es la versión buena— no tiene respuesta posible, y no por falta de información: no quedó ninguna instancia con derecho a darla. Siete años de copias hechas sobre copias tampoco dejaron un patrón: lo que circula se compara siempre contra otro archivo anónimo.
El nombre del archivo no es su contenido
El nombre lo escribe quien sube el archivo, no el programa que está adentro. En esta categoría funciona como carnada de búsqueda, y esa es la única función que cumple de verdad.
Y como no hay un archivo patrón, el nombre tampoco sirve para descartar: no existe un tamaño correcto, una fecha correcta ni una firma correcta contra la cual medirlo. En esta categoría la única comparación disponible es entre dos copias anónimas, que es lo mismo que no tener ninguna.
Qué lo reemplazó técnicamente
Los últimos siete años mudaron el trabajo de la computadora personal al centro de datos. Los modelos actuales son mucho más grandes y piden placas de video de servidor, así que el modelo ya no viaja hacia el usuario: el usuario manda el archivo hacia el modelo.
Ese traslado movió el riesgo de lugar. Aquel programa hacía daño con lo que producía, pero la foto de origen no salía nunca del disco: no había cuenta, no había servidor y no había un tercero guardando nada. Todo lo que ocupó su lugar empieza justamente por ahí, y esa es la única diferencia estructural entre y ahora.
Por qué la historia no atenúa nada
El origen de la tecnología no entra en la cuenta legal. Lo que se juzga es la conducta: obtener, reproducir o difundir material íntimo de una persona sin su consentimiento. La edad del programa, quién lo escribió y en qué país está el servidor no cambian ese punto.
En la Argentina eso tiene forma desde , cuando la Ley 27.736 incorporó la violencia digital a la Ley 26.485 y nombró expresamente el material «real o editado». Esa ley protege a las mujeres frente a la violencia por razones de género, de modo que el encuadre es directo en ese supuesto y no automático en los demás. Qué implica para la persona retratada está en la página sobre el riesgo para quien aparece en la foto, y cómo funcionan por dentro estos servicios, en el paso a paso.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre el programa y su nombre
Las respuestas se apoyan en la cobertura de , en informes de investigación y en documentos que cualquiera puede abrir.
¿Qué era exactamente aquel programa?
Software de escritorio para Windows y Linux que reemplazaba el área de la ropa en una foto por la conjetura de un modelo. Había una versión sin cargo con marca de agua y una de 50 dólares que la cambiaba por un sello «FAKE» en la esquina. Corría en la máquina del usuario, sin cuenta y sin servidor.
¿Por qué lo cerraron tan rápido?
Después de la nota, el tráfico superó la capacidad del servidor y la atención pública llegó al mismo tiempo. El autor escribió que la probabilidad de mal uso era demasiado alta y frenó la venta un día después de la publicación.
Entonces hoy no se consigue de ninguna forma
No hay ninguna publicación legítima. Lo que quedó son copias sin curaduría y sin nada con qué compararlas, y buena parte de los archivos que llevan ese nombre ni siquiera derivan de aquel programa.
¿En qué se diferencia de un deepfake común?
Son la misma familia de técnicas. Un deepfake habitual intercambia caras en una imagen o un video; aquel programa reemplazaba el área de la ropa en una foto fija. Los dos producen píxeles inventados, no el registro de algo que pasó.
¿Por qué el resultado cambia en cada ejecución?
Porque la zona reemplazada se vuelve a inventar cada vez. En la foto de origen no hay información del cuerpo que se pueda «recuperar», así que lo que aparece es una conjetura distinta cada vez. En términos de plata, eso significa que cada intento se cobra entero.
Si cualquiera puede usar el nombre, ¿cómo distingo un servicio de otro?
No por el nombre, sino por sus documentos: quién es el operador, cuánto cuesta antes de registrarse, cuánto tiempo guardan el archivo y qué dice la política de devolución. Tres de esas cuatro preguntas quedan sin respuesta en la mayoría de los casos.
¿Esta redacción distribuye el programa?
No, y esta página ni siquiera trata de eso: es historia y contexto, apoyada en la cobertura de prensa de 2019 y en documentos públicos. Ni un archivo alojado, ni un enlace de descarga, ni un paso a paso de instalación, ni una imagen procesada de nadie.