
Lo que sale del otro lado
Resultados: resolución, marcas de agua y qué pasa con el archivo
La mayoría de las búsquedas van al resultado. Pero casi ningún servicio dice qué resolución entrega ni qué hace después con el archivo.
Respuesta corta
La búsqueda pide el resultado —la etiqueta XXX, la palabra porno, los desnudos— y ahí está la paradoja de este rubro: los servicios casi no escriben nada sobre lo que entregan. Ninguno de los seis publica la resolución de salida para imagen fija, ninguno se compromete por escrito a un tiempo de entrega y ninguno se anuncia a sí mismo como un servicio sin restricciones. La promesa de que no hay límites no vive en sus documentos: vive en páginas de terceros que cobran por el registro.
Acá se compara lo que la etiqueta anuncia con lo que está escrito, y se marca dónde termina el asunto comercial y empieza el legal. El catálogo por precio y condiciones está en la guía sobre de qué va esta guía.
Lo que sale del otro lado
El archivo entregado: lo poco que está escrito
Cuatro datos definen un resultado —resolución, marca de agua, formato y cuánto vive el archivo— y los seis servicios los dejan casi todos en blanco. Esta tabla recoge lo único que sí publican.
| Servicio | Lo que declara sobre el resultado | Lo que no dice |
|---|---|---|
| Undresswith | Es el único que le pone un número al archivo: cifrado un máximo de 24 horas y después borrado. Limita la entrada a 20 MB en JPG, PNG, WebP y AVIF. | Con qué tamaño devuelve una imagen fija. Ninguna de sus páginas lo menciona, ni en la tarifa ni en los términos. |
| Ainudez | Es el único que pone techos escritos en video: hasta 720p y clips de cinco o siete segundos, con 50 a 300 créditos según resolución y duración. | Nada sobre imagen fija, y ningún plazo de borrado: sus documentos usan la fórmula «el tiempo razonablemente necesario». |
| Deep Undress | Publica límites de entrada: JPG, PNG, WEBP y BMP hasta 20 MB, video MP4 o MOV por debajo de 50 MB, y solo los primeros 20 segundos de un clip. | Qué le pasa al resultado: tres pantallas suyas dicen cosas distintas —nunca se guarda, 72 horas, tres días— y no se concilian. |
| WaveSpeed | Avisa que el precio por ejecución sube con la resolución y con los parámetros, o sea que la calidad es un multiplicador del cargo, no algo incluido. | Ningún plazo de borrado. El material subido figura además como dato de entrenamiento que puede contener información sensible. |
| UndressHer | Trabaja sobre fotos y no anuncia video. Declara que el entrenamiento de sus modelos usa datos sintéticos, no imágenes de usuarios. | Ningún plazo escrito para el archivo de entrada ni para el resultado, y ninguna cifra de resolución. |
| Pornworks | Nada comprobable: sus términos, su política de privacidad y su tarifa no se abren desde fuera. | Todo, incluido a quién se le dirige un reclamo sobre una imagen. |
El renglón que falta en los seis es el mismo: la resolución de salida para imagen fija. Es exactamente el dato que permitiría comparar dos servicios antes de pagar, y es el único que ninguno publica. La consecuencia práctica es que la vista previa en pantalla casi siempre se ve mejor que el archivo que termina bajando, y que la única verificación disponible la hacés vos después, abriendo las propiedades del archivo.
Cómo se llega a ese archivo y en qué punto sale de tu equipo está en el momento en que el archivo se va; por qué en video el problema se ve mucho más, en por qué parpadea el resultado.
Lo que declaran bloquear
Ninguno se anuncia como un servicio sin restricciones
Cuatro de los seis describen mecanismos concretos de moderación, uno describe solo el procedimiento posterior y el sexto no deja leer un documento. Todo esto son afirmaciones suyas: el funcionamiento real de un filtro no se comprueba desde fuera.
Con mecanismo descrito
- Undresswith declara filtros automáticos contra material de abuso infantil, un modelo que estima edad y género, revisión humana en 24 horas y reporte al centro estadounidense de menores desaparecidos. Exige consentimiento escrito de cualquier persona que aparezca en el material.
- UndressHer dice bloquear imágenes de personas menores de edad y de figuras públicas, y fija un umbral por defecto de veinte años para las fotos procesadas. Exige mayoría de edad al entrar.
- Deep Undress rechaza el material que su filtro detecta como de una persona menor de edad y obliga a marcar, antes de generar, una casilla que reconoce que tratar imágenes ajenas sin permiso puede ser ilegal.
- WaveSpeed prohíbe de forma expresa en su reglamento crear desnudos sin consentimiento y material con personas menores de edad, con suspensión de cuenta.
Con la contracara escrita al lado
- Otro apartado del mismo contrato de WaveSpeed advierte que el servicio puede generar contenido pornográfico, que la empresa no vigila las salidas de sus modelos y que no responde por ellas.
- El expediente de UndressHer anuncia cuatro políticas todavía sin publicar, entre ellas la de verificación de edad y la de protección infantil. Un requisito de edad que no explica cómo se comprueba es una casilla que se marca sola.
- La casilla de Deep Undress no verifica ningún permiso: deja constancia de que el servicio advirtió. Frente a un reclamo posterior funciona en contra de quien la marcó, no a su favor.
- Ainudez no describe ningún filtro previo. Lo que publica es un procedimiento posterior: 48 horas para bajar una imagen íntima denunciada sin consentimiento y cinco días hábiles para instruir la queja, con buzones separados para abuso y para apelaciones.
Leídas juntas, las dos columnas separan dos cosas que la etiqueta mezcla. Una es la moderación previa, que cuatro servicios describen y ninguno permite auditar. La otra es el procedimiento posterior, que solo dos convierten en plazos escritos. Un servicio puede tener lo segundo sin lo primero, y el que no tiene ninguno de los dos tampoco tiene a quién reciba la denuncia. Cuál publica qué, renglón por renglón, está en qué publica cada uno.
Dónde vive la etiqueta
Cuatro lugares que la usan, y ninguno procesa imágenes
La promesa de que no hay límites no aparece en la documentación de los servicios porque no la escriben ellos. La escriben las páginas que cobran por mandarte hacia allá, y cada una cobra de una manera distinta.
La reseña con afiliación
Vive de la comisión por registro, así que describe el producto más permisivo posible. Que no revisa nada se nota en sus cifras: sobre un mismo servicio, dos páginas de este tipo pueden dar números de créditos que no coinciden ni de lejos para el mismo plan.
La galería y el foro
No generan nada: juntan material que subió otra persona y lo rodean de publicidad. El contenido es el inventario, y el inventario es ajeno, incluidas las personas que aparecen en él.
El canal de reventa
Vende claves y accesos «premium» por un cobro único y casi siempre irreversible. Lo que ofrece no es del vendedor, y el servicio real puede cancelarlo apenas lo detecta.
El clon recién registrado
Un dominio nuevo con el nombre conocido, sin términos, sin política de privacidad y sin responsable. Dura semanas, cambia de dirección y reaparece con otro nombre.
Dónde está la frontera
Cinco cosas que conviene tener claras antes de seguir un enlace
Cuatro salen de los documentos de los propios servicios y una de la ley argentina. Las cinco valen igual para el que llega por curiosidad y para el que llega buscando un servicio.
La prohibición que se desdice
WaveSpeed tiene el caso más claro y lo tiene adentro de un mismo expediente. Un apartado prohíbe crear desnudos no consentidos y material con personas menores de edad, con suspensión de cuenta; otro advierte que el servicio puede producir contenido pornográfico, que la empresa no vigila las salidas y que no responde por ellas. La regla existe en el papel; la revisión previa, no.
No es una trampa retórica, es la estructura del negocio: alquila por ejecución modelos hechos por otras empresas, y sus términos los llaman ofertas de terceros de las que no es parte. El que ejecuta acepta además las condiciones del autor del modelo, que no negoció y que rara vez leyó.
Umbrales de edad que no cuadran
Los números que publican los seis no coinciden entre sí ni, en un caso, consigo mismos. Los términos de WaveSpeed exigen dieciocho años cumplidos, mientras su política de privacidad —redactada para una plataforma «diseñada para profesionales de negocios»— solo se compromete a no recolectar datos de menores de trece. Entre una cifra y otra hay cinco años sin política escrita.
UndressHer fija un umbral por defecto de veinte años para las fotos procesadas y exige mayoría de edad al entrar, pero su propio expediente anuncia cuatro políticas sin publicar, entre ellas la de verificación de edad. Un requisito de edad que no describe cómo se comprueba queda escrito en el único documento donde podría no ser una formalidad.
Lo que ningún plan compra
Ningún paquete, ningún acceso permanente y ninguna cláusula otorga permiso sobre la imagen de otra persona. Ese permiso lo da únicamente quien aparece en la foto, acotado a un uso y revocable cuando ella decida. Dos de los seis lo reconocen en sus propias reglas: Undresswith exige consentimiento escrito de cualquier persona que aparezca en el material, y Deep Undress obliga a marcar, antes de generar, una casilla que admite que tratar imágenes ajenas sin permiso puede ser ilegal.
Esa casilla no protege al que la marca. No es un consentimiento de la persona retratada ni un documento que acredite nada: es la constancia de que el servicio advirtió, y sirve exactamente para eso en cualquier reclamo posterior.
Qué dice la ley argentina
Acá hay que ser preciso, porque el marco argentino no funciona como el de otros países de la región. La Ley 27.736, sancionada en octubre de 2023 y conocida como Ley Olimpia, incorporó la violencia digital o telemática a la Ley 26.485 y nombra expresamente la obtención, reproducción y difusión sin consentimiento de material digital «real o editado, íntimo o de desnudez». Las dos últimas palabras son las que importan para este rubro: que la imagen la haya calculado un modelo no la deja afuera de la definición. El alcance, en cambio, sí está acotado: la reforma vive dentro de la ley de protección integral a las mujeres y describe violencia por razones de género, de modo que no encuadra por sí sola cualquier caso.
Lo que esa ley habilita son medidas de protección que puede ordenar un juez —entre ellas la supresión de contenidos identificados por dirección, el aseguramiento de datos informáticos por noventa días prorrogables y la prohibición de contacto—, no penas de prisión. Difundir imágenes íntimas de una persona adulta sin su consentimiento todavía no tiene una figura penal propia en el Código Penal argentino, y los proyectos presentados en el Congreso para crearla siguen sin sancionarse. El detalle de ese marco, con las otras normas que se superponen, está en qué dice la Ley Olimpia.
Con material de personas menores de edad el supuesto es otro y no admite matices: el artículo 128 del Código Penal reprime con tres a seis años de prisión a quien produzca, financie, ofrezca, comercie, publique, facilite o distribuya por cualquier medio representaciones sexuales explícitas de menores de dieciocho años, y castiga por separado la tenencia simple y la tenencia con fines de distribución. Que la imagen sea generada no cambia nada.
Por qué el nombre sobrevive
El programa que dio origen a la palabra se retiró en y nunca volvió a distribuirse. Lo que quedó fue un término de búsqueda con demanda estable, y eso es lo que reutilizan las páginas del apartado anterior: no venden una tecnología, venden una palabra que la gente escribe. La etiqueta agregada al final cumple el mismo propósito, porque amplía la consulta sin prometer nada verificable.
De ahí que el contenido que aparece bajo esa combinación sea casi siempre material recopilado y no producido, y que las direcciones que lo alojan roten cada pocas semanas. El sitio que hoy está arriba en esa búsqueda puede no existir el mes que viene, y su sustituto no tiene ninguna obligación de reconocer lo que vos le pagaste al anterior.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre la etiqueta y sus consecuencias
Respuestas con lo que se sostiene: los documentos de cada servicio y el texto de las normas argentinas vigentes.
¿Hay algún servicio que declare no tener restricciones?
Ninguno de los seis. Cuatro describen filtros o prohibiciones expresas, uno describe plazos de retiro y el sexto no publica documentos legibles. La promesa aparece en páginas de terceros que cobran por el registro, no en los términos de los servicios.
¿Qué resolución entregan?
Ninguno de los seis la publica para imagen fija, y ninguno muestra ejemplos emparejados con su foto de origen. En video sí hay techos escritos: la tarifa de Ainudez se detiene en 720p y sus clips son de cinco o siete segundos. Para lo demás queda una sola comprobación, y la hacés vos: abrir las propiedades del archivo que te devolvieron.
¿El resultado sale con marca de agua?
Ninguno lo declara por escrito, ni para decir que sí ni para decir que no. El programa de 2019 sí las usaba: marca grande en la versión sin cargo y un sello «FAKE» en la esquina en la de 50 dólares. En los servicios actuales la única comprobación posible es abrir las propiedades del archivo descargado.
¿Sirve de algo un filtro que nadie audita?
Sirve como compromiso citable, no como garantía. Undresswith es el más detallado —filtros automáticos, estimación de edad, revisión humana en 24 horas— y aun así nadie desde fuera puede medir su tasa de acierto. Un filtro descrito y no auditado es mejor que ninguno solo porque permite reclamar su incumplimiento.
¿Marcar la casilla de permiso me protege?
No. La casilla de Deep Undress reconoce que tratar imágenes ajenas sin permiso puede ser ilegal, y esa constancia acredita que el servicio advirtió, no que vos tuvieras el permiso. Frente a un reclamo funciona en contra del que la marcó, no a su favor.
¿Generar una imagen así es delito en la Argentina?
Con una persona adulta, la difusión sin consentimiento está alcanzada por la Ley 27.736 como violencia digital, con medidas de protección que puede ordenar un juez, pero todavía no hay una figura penal propia en el Código Penal para esa conducta. Con material de personas menores de edad el supuesto es completamente distinto: el artículo 128 lo reprime con tres a seis años de prisión, sin importar si la imagen es real o generada. Esta página es editorial, no asesoramiento legal.
¿Por qué las páginas con esa etiqueta cambian de dirección tan seguido?
Porque su activo es el término de búsqueda y no el dominio. Registrar uno nuevo cuesta poco, y ninguno de esos sitios tiene documentos, cuentas de usuario ni historial que trasladar. El contraste es el registro de Pornworks, activo desde 2013 con el titular oculto: antigüedad hay, responsable identificable no.