Acá no podés entrar todavía.

Contestaste que tenés menos de 18 años y el acceso está reservado a personas mayores de edad. Del otro lado no hay nada pensado para vos: son precios, condiciones y advertencias sobre servicios para adultos. Cerrá esta página.

Si llegaste hasta acá porque alguien está haciendo circular una foto o un video íntimo tuyo, incluso armado con inteligencia artificial, hay algo importante que sepas: no es culpa tuya y no se arregla pagando. A quien cobra por borrar una imagen siempre le sigue un segundo pedido de plata, y casi nunca baja nada.

Lo primero es guardar la prueba antes de que desaparezca: copiá la dirección exacta de cada publicación y sacá capturas de pantalla completas, con la fecha y la hora a la vista. No borres el archivo de tu celular y no se lo reenvíes a nadie, ni siquiera a quien te está ayudando: sin él no se puede hacer el paso siguiente.

Ese paso siguiente es Take It Down, el servicio gratuito del centro estadounidense NCMEC. Está en español, no te pide que digas tu nombre y sirve justamente para material tomado cuando tenías menos de 18 años. La imagen nunca sale de tu teléfono: el aparato calcula una huella digital y manda solamente ese código, con el que las plataformas que participan bloquean las copias.

En la Argentina hay tres puertas más, y las tres son gratuitas. La Línea 102 atiende a chicas, chicos y adolescentes, sin costo y de manera confidencial. La línea 0800-222-1717 del Ministerio de Justicia funciona las 24 horas los 365 días y te orienta sobre cómo y dónde hacer la denuncia. Y Grooming Argentina acompaña a chicos y familias por WhatsApp y con su propia app.

Si te están pidiendo plata o más fotos a cambio de no publicar nada, no contestes y no mandes nada: eso no cierra la amenaza, confirma que hay con quién negociar y casi siempre trae un pedido más grande. Guardá los mensajes tal como están, sin borrarlos, porque son parte de la prueba.

Antes de contestarle a quien te escribe, antes de borrar nada y antes de pagar un peso, hablá con una persona adulta en la que confíes: un familiar, alguien del colegio, quien te parezca. Esto no lo tenés que cargar solo.

Si sos mayor de edad y marcaste «no» por error, podés volver a entrar desde de qué trata este sitio. Antes de eso vale saber de dónde salen los ingresos de la publicación y cuáles son los límites de responsabilidad de lo que se lee acá: es una guía editorial sobre servicios de terceros, no vende nada y no genera imágenes.